Este jueves está previsto que la joven española Noelia Castillo Ramos, de 25 años, reciba eutanasia, tras casi dos años de una intensa batalla legal y familiar, para conseguir que se cumpliera su voluntad.
Noelia, que padece trastorno límite de la personalidad, fue víctima de una agresión sexual múltiple en un centro de menores donde fue llevada luego de que sus padres perdieran su custodia. Tras ese evento, en octubre de 2022 intentó quitarse la vida lanzándose desde un quinto piso.
La caída le causó una lesión medular irreversible, paraplejía, fuertes dolores neuropáticos e incontinencia, según El Mundo. La joven, que ha estado recluida en un centro sociosanitario, usa silla de ruedas y tiene una discapacidad de 74 %.
"Yo simplemente quiero irme en paz y dejar de sufrir", dijo durante una entrevista en el programa televisivo 'Y ahora Sonsoles', donde ratificó que nunca ha dudado se su decisión, recoge Antena 3.
Noelia Castillo Ramos será la primera persona en recibir la eutanasia por depresión en España.¿La causa? Nadie te la dirá.En 2022, Noelia sufrió una violación múltiple en un centro tutelado. Esto destrozó su vida por completo, lo que le llevó a un intento de suicidio fallido… pic.twitter.com/37BV3SO4xa
— Roberto Vaquero (@RobertoVaquero_) March 25, 2026
La batalla judicial
En abril de 2024, Noelia pidió la eutanasia a la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña (CGAC), que le dio luz verde. Sin embargo, en julio de ese año su padre apeló a esa resolución. A partir de ese momento comenzó una compleja querella judicial.
La eutanasia, que inicialmente estaba pautada para el 1 de agosto de 2024, fue suspendida de forma cautelar un día antes por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo N.º 12 de Barcelona, ante la solicitud del progenitor.
Ante la resistencia de Noelia de cumplir con lo solicitado por su padre, acudió nuevamente a una comparecencia, en marzo de 2025, donde ratificó su voluntad y denunció las presiones familiares. Posteriormente, una jueza autorizó la eutanasia y determinó que el padre no tenía la legitimidad para decidir por su hija.
El padre de Noelia recurrió ante distintas instancias: el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Según sus alegatos, Noelia tenía trastornos mentales, por lo que requería ayuda psicológica, mas no eutanasia, recoge La Vanguardia.
Sobre la resistencia de su entorno más cercano, Noelia afirmó en un programa televisivo: "Ninguno de mi familia está a favor, pero la felicidad de un padre no tiene que estar por encima de la de una hija o de la vida de una hija", dijo durante su entrevista.


