China defendió este miércoles su derecho a tomar medidas tras las restricciones comerciales establecidas por México, que elevó el pasado mes de diciembre los aranceles a las empresas del gigante asiático.
El Ministerio de Comercio chino investigó esas medidas, que afectan directamente las ventas a México por valor de más de 30.000 millones de dólares. Según los cálculos, la tasa impositiva podría ocasionar pérdidas de unos 9.400 millones de dólares en diversos sectores de su economía.
China’s Ministry of Commerce said on Wednesday that it has determined that measures taken by the Mexican government — such as raising import tariff rates on products from China and other non–free trade partners — constitute trade and investment barriers. The ministry decided on… pic.twitter.com/s0jG5b5yx7
— Global Times (@globaltimesnews) March 25, 2026
En 2025, el país latinoamericano fue el principal destino de las exportaciones de Pekín de vehículos, por lo que el anuncio de México de aumentar los aranceles hasta un 35 % a la mayoría de los productos chinos, así como los procedentes de otros países sin acuerdo de libre comercio, supone un gran contratiempo.
China se queja también de otras medidas, además de las impositivas, como las relacionadas con complejos requisitos de inspección aduanera, que podrían suponer una forma de restringir las inversiones y operaciones de sus compañías.
Para Pekín, la medida aprobada por el Gobierno de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se habría implementado en interés de apaciguar a EE.UU., que bajo la administración del presidente Donald Trump ha emprendido una dura lucha comercial contra el país asiático.
Hasta la fecha, China no ha anunciado ninguna contramedida contra México, si bien ha repetido en varias ocasiones que podría tomar alguna iniciativa para salvaguardar sus intereses.


